Las fuentes de información y el “cuchareo” de los medios

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Medios de comunicación

Una norma periodística y comunicacional básica, en teoría o marco de referencia, y experimentada “en campo”, es La Fuente. Desde ahí sucede una secuencia de intermediaciones.

Mientras menos intermediaciones existan entre la fuente y los procesos mentales del observador, las interpretaciones de los datos serán las más aproximadas a la “realidad”. Hay que observar, “cubrir” la fuente, el mayor tiempo posible y continuo. Chequen cómo lo hacen las disciplinas físico químico biológicas; determinan la fuente de la información con herramientas cada vez más precisas para detectar y capturar la información de La Fuente.

En el periodismo, el observador y capturista sería el reportero, quien reporta lo que observó en la fuente directamente con la menor intermediación. Después un cuerpo colegiado de la empresa o institución, mesa de redacción inicia el proceso de edición y difusión, con las reglas de las publicaciones científicas o periodísticas. Si la información detectada y capturada la interpreto de tal o cual manera presupongo que deberá suceder tal o cual cosa, puede tratarse de un proyectil, su masa, la fuerza del lanzamiento, el blanco y sus efectos, o bien, puede tratarse de información periodística.

Antaño, las publicaciones periodísticas, independientemente de sus herramientas mentales para interpretar los datos de la fuente, sus cálculos, sus objetivos y sus efectos, lo fundamental era “cubrir la fuente” con observadores capturistas, reporteros, con la menor intermediación posible.

Los astrónomos, o microbiólogos, ¡qué más quisieran que hubiera la menor intermediación posible entre la fuente de la observación y el observador, pues ni la mirada es una menor intermediación! Afortunadamente nos la hemos ingeniado para hacer uso de la radiación como fuente de información confiable lo menos intermediada posible, desarrollamos los espectrógrafos, los microscopios electrónicos y de tunelaje.

Desde la perspectiva de la comunicación, la mayoría de los medios: prensa, radio y televisión de nuestros días son medievales, sus herramientas mentales de interpretación se sustentan en creencias y no en marcos de referencia confiables basados en la experiencia de las pruebas, los hechos.

Botón de muestra: analicemos las desoladas conferencias matutinas de la Fuente de Presidencia, o el paulatino ausentismo reporteril en la conferencia Covid 19 nocturna y contrastémoslo con las noticias que se publican o difunden por los medios acerca de esas fuentes, se observa abundante y destacada información, acusadamente no se corresponde con la información de la fuente.

Se pueden inferir varios escenarios del porqué de estas inconsistencias entre la información de la fuente y lo que se difunde. La transmisión de la fuente por internet u otros medios públicos de radio y televisión es lo menos intermediada posible, entonces ¿por qué no se corresponden la información publicada y la información de la fuente? Se infiere la intermediación del color del cristal con que se mira, los intereses de los informadores, la manipulación de los datos para ajustarlos a los efectos deseados.

En el ámbito de la investigación científica también suele suceder la manipulación de los datos de la fuente para que se ajuste a los resultados deseados, en el argot científico a eso le llaman “cucharear”. Si se tratara de un vehículo espacial, el efecto de la mala interpretación de los datos e inconsistencias puede derivar en una explosión indeseada de la Apolo 13, por poner un ejemplo, amenazando la vida de los astronautas; o el cuchareo en las dimensiones de las varillas de acero o soldadura de las trabes de un puente vehicular, venirse abajo causando una catástrofe. En ese contexto, más temprano que tarde se descubre “el cuchareo” y las consecuencias para el manipulador, pierde su prestigio y, en su caso, la baja de la institución donde trabaja.

Invito a los lectores que se hagan la pregunta, en el caso del “cuchareo” o mediaciones distorsionadas de la fuente por los medios ¿cuáles pueden ser los efectos de ese “cuchareo” que, se intuye, es deliberado? Habría Catástrofes ¿para quiénes? Para comenzar: el desprestigio y pérdida de legitimidad de quienes incurren en el cuchareo.

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